En el extremo inferior del espectro de frecuencias de las ondas electromagnéticas tenemos las de baja y muy baja frecuencia que corresponden a las que se propagan por los cables de alta tensión y sus líneas de transporte, las subestaciones eléctricas y los transformadores, incluidos los de barrio o zona, y el cableado eléctrico de edificios.
Los efectos de estas fuentes de emisión de contaminación electromagnética se han estado estudiando ya hace tiempo y gracias a los trabajos pioneros de Gary Becker en Estados Unidos, hay estudios científicos que los señalan como cancerígenos a determinada intensidad y años de exposición. Se han relacionado sobre todo con la leucemia en trabajadores de estas industrias y la leucemia infantil en menores expuestos por residir en zonas cercanas a estas instalaciones.
El artículo del Dr. Josep Ferris i Tortajada, del Hospital Universitario de La Fe de Valencia: Efectos en la salud pediátrica de la radiación electromagnética de extremada baja frecuencia (Subestación Transformadora de Patraix) es un buen punto de partida para empezar a explorar la contaminación electromagnética procedente de las líneas de alta tensión, subestaciones eléctricas, transformadores, e incluso del cableado eléctrico y los aparatos que tenemos en nuestro hogar.
También recomendamos los libros sobre "la casa sana" escritos por el miembro de GEA y renombrado geobiólogo Mariano Bueno, en especial los capitulos dedicados a la contaminación electromagnetica.
En esta sección, iremos añadiendo otros artículos y noticias que nos puedan orientar en este campo de las bajas frecuencias.
Además, el libro de Jean Pilette, que incluimos en nuestra sección de artículos, estudios e informes médicos, es un estudio más detallado de los parámetros técnicos básicos.
Y, para quien sepa algo de inglés, recomendamos el Informe Sage y el estudio inglés que le siguió (Further legal considerations in relation to EMFs, powerlines and a precautionary approach following the Sage report published April 2007).